Talitakumi 2025: ¡Jóvenes que eligen ser fieles al Señor!
Talitakumi 2025: ¡Jóvenes que eligen ser fieles al Señor!
Cada año, cientos de jóvenes se reúnen en un solo corazón para vivir el Talita kumi, un concierto de alabanza católica que no es solo música sino una experiencia de fe, comunidad y esperanza. Organizado por Jóvenes en Victoria, este evento se ha convertido en un espacio donde la juventud descubre que la alegría auténtica solo se encuentra en Cristo.El lema de este año es contundente: “Fieles al Señor”, inspirado en las palabras de Jesús en el Evangelio de Mateo:

“¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien puso el Señor al frente de su servidumbre para darles el alimento a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien su Señor, al llegar, lo encuentre cumpliendo con su deber”
Mateo 24, 45-46
¿Qué significa ser fieles a Jesús hoy?
En un mundo donde abundan las distracciones, las modas pasajeras y las propuestas de felicidad rápida, ser fiel a Jesús parece un reto casi imposible. Pero la fidelidad no significa perfección sino permanecer firmes en medio de las pruebas, confiar en Dios cuando todo parece incierto y ser coherentes en lo pequeño de cada día.
Ser fiel es:
- Vivir en la certeza de que nuestra vida tiene sentido porque pertenecemos a Cristo.
- Elegir la verdad cuando lo fácil sería mentir.
- Seguir luchando en la oración, incluso cuando no sentimos nada.
- Apostar por la pureza y la honestidad en medio de tantas tentaciones.
La fidelidad es la respuesta de amor de un corazón que sabe que Dios no falla aunque el mundo entero cambie como dice la frase de la orden Cartuja: “la cruz permanece firme mientras el mundo da vueltas” (Stat crux dum volvitur orbis).
La música que despierta corazones:
El Talita kumi no es solo un concierto, es un encuentro con el Señor a través de la música. Cada alabanza se convierte en oración, cada testimonio en un espejo donde Dios nos habla. La alabanza nos recuerda que la Iglesia está viva y que los jóvenes no somos el futuro, somos el presente de la Iglesia.
Al cantar juntos, recordamos lo que dijo san Agustín: “El que canta ora dos veces”, y en el Talita kumi, esa oración colectiva se convierte en un grito de amor y de fidelidad al Señor.
La música aquí no es espectáculo, es alabanza, es levantar manos y corazones, es dejar que el Espíritu Santo nos renueve y nos impulse a vivir con alegría nuestra fe.
La Presencia que lo cambia todo
Pero lo más grande de El Talita kumi no son las luces, los escenarios o los aplausos, es la presencia real de Jesús en la Eucaristía.
En el momento de la adoración, el bullicio se transforma en silencio, las voces se convierten en susurros, y los corazones se abren ante el Rey de reyes. Ahí comprendemos que todo lo que hemos cantado cobra sentido, que lafidelidad no es una idea, es una relación viva con Jesús que se queda con nosotros en el Santísimo Sacramento.
Es en ese instante donde muchos jóvenes descubren que Cristo no es un recuerdo del pasado, sino un amigo vivo que camina a nuestro lado. El Sagrario y la custodia nos recuerdan que Jesús cumple su promesa: “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20).
Por eso El Talita kumi es distinto a cualquier otro concierto, porque en medio de la música, el centro es Cristo vivo en la Eucaristía.
Una invitación personal
El lema “Fieles al Señor” no es solo para el concierto, es un llamado directo a tu vida. Jesús te invita a ser ese “siervo fiel y prudente” que espera vigilante, que vive con esperanza, que se atreve a creer cuando otros dudan.
En medio de tus estudios, tu trabajo, tus amistades o tu servicio, Cristo te pregunta:
- ¿Estás dispuesto a ser fiel en lo pequeño?
- ¿Puedes confiar en mi incluso cuando no entiendes todo?
- ¿Te animas a ser luz entre tus amigos, aunque a veces implique ir contra la corriente?
- La respuesta no siempre será fácil, pero vale la pena, porque ser fiel al Señor no nos quita nada, al contrario: nos lo da todo.
Jóvenes que marcan la diferencia
El Talita kumi es un recordatorio de que Dios sigue levantando jóvenes valientes que dicen: “Aquí estoy, Señor, quiero serte fiel”.
Que este concierto no sea solo un momento de emoción, sino el inicio de una relación más profunda con Cristo. Porque los verdaderos héroes de hoy no son los que siguen la corriente, sino los que permanecen firmes, los que se atreven a ser fieles al Señor.
Que al salir del Talita kumi, con el corazón encendido y la mirada fija en Jesús Eucaristía, podamos repetir con convicción:
“Señor, quiero ser tuyo. Quiero ser fiel, porque Tú siempre has sido fiel conmigo.”